lunes, 18 de febrero de 2008

Respuesta a la misiva...2/6

Ahora vean lo que el caballero en cuestión respondió!


Pedacito de cielo:


La pasión que alimenta mi pecho es sincera y es tan ardiente que ¡vano de mí! He creído que como mis intenciones son rectas y honradas, y no pueden ofender su exquisita delicadeza, Ud. se dignará a mirarme amablemente y hasta amorosamente algunas veces; ¿me habré equivocado? Es su sonrisa tan dulce que creo adivinar tras ella, un corazón lleno de ternura e incapaz de negarse a animar el cariño que tan honrada como ardientemente le ofrezco yo.

Animado con este pensamiento de decido a confesarle a Ud. mi pasión y a concebir una esperanza, de la que dependerá la felicidad de toda mi vida.

Esperando su contestación impacientemente soy de Ud. su sincero y tierno admirador.

Leopoldo.
Ojo puntos básicos para una buena carta: enfatizar en las buenas intenciones que profesa, en que él sabe que su pedacito de cielo no le es indiferente y sobre todo sutilimente decir que es un sentimiento ¡APASIONADO!
Extraído de: Correspondencia de amor…impreso en la Tip. Sánchez & de Guise

1 comentario:

Duff Man dijo...

Le hubiese salido mejor sin los adverbios. Aun así, se aprecian las intenciones.